Descubre la historia que hay detrás de cada una de las recetas

MÉXICO

La creciente militarización y el incremento del control de los flujos migratorios se justifican como medio para luchar contra el terrorismo, el tráfico ilegal de personas, de drogas y el crimen organizado en la región. En un contexto de violación sistemática de los derechos humanos, los altos niveles de corrupción, la ineficacia del sistema de justicia y los elevados índices de impunidad, hacen que muchas personas de México se vean obligadas a huir y solicitar protección internacional de asilo.


EL SALVADOR

Elevados índices de criminalidad, acciones delictivas de grupos violentos como las maras, violencia institucional contra personas LGTB y violencia de género, incluyendo asesinatos y ejecuciones extrajudiciales, que permanecen en la impunidad, motivan la huida de muchas personas de El Salvador en busca de protección internacional.


VENEZUELA

La violencia socio-política en el marco del estado de excepción alimenta la crisis humanitaria y sanitaria. Por ello, el número de solicitantes de asilo de nacionalidad venezolana se ha disparado alarmantemente. Las protestas ciudadanas son reprimidas por la fuerza civil y militar y los hostigamientos a defensores y defensoras de derechos humanos se suceden en un contexto de impunidad persistente.





SIRIA

Con 12 millones de personas desplazadas forzosamente dentro y fuera de sus fronteras, más de la mitad de las personas nacionales de Siria se ha visto ya forzada a migrar desde que en 2011 estallase el conflicto que ha supuesto la mayor crisis de personas refugiadas en el mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Los Intereses geopolíticos cruzados y la lucha contra el terrorismo del islamismo extremista suponen serios desafíos para lograr soluciones de paz duraderas y la estabilización de toda la zona.


RUSIA

La persecución de personas LBGT, de minorías religiosas musulmanas y cristianas y por motivos de nacionalidad marcan un contexto de restricción de libertades civiles y represión de las protestas pacíficas ciudadanas, que motiva la salida de muchas personas del territorio de Rusia en busca de protección internacional en terceros países.

CAMERÚN

Aunque en retroceso, persisten las acciones violentas de la insurgencia fundamentalista islámica del grupo armado Boko Haram, que continúa cometiendo graves violaciones de derechos humanos en la región de la Cuenca del Lago Chad. Junto a los perseguidos políticos y por motivos lingüísticos y culturales, el país es también emisor de numerosas personas refugiadas en razón de su orientación sexual y diversidad afectiva.

COSTA DE MARFIL

Aunque las ejecuciones extrajudiciales y la represión civil han disminuido a partir del año 2017, muchos de los homicidios y agresiones cometidas en el contexto de la violencia socio-política de 2010-2011 continúan en la impunidad mientras el país continúa sufriendo los efectos de aquella crisis y siendo emisora de personas migrantes en busca de protección internacional.



AFGANISTÁN

Incremento sin precedentes del número de personas refugiadas y solicitantes de asilo que "llaman a las puertas de Europa" como consecuencia del reciente aumento de las hostilidades en el marco del conflicto armado entre el gobierno y varios grupos insurgentes. Hasta la fecha las negociaciones de paz se han demostrado ineficaces y la fragilidad del equilibrio político compromete la estabilidad de la región.

NIGERIA

El conflicto entre el Ejército de Nigeria y el grupo terrorista Boko Haram, unido a la violencia entre comunidades y a las protestas separatistas en el sur, continúa asolando un país en el que se estima en 7 millones el número de personas que necesitan asistencia humanitaria. Más de 20.000 civiles han perdido la vida, incluyendo mujeres y menores utilizados como “bombas suicidas”. Hay al menos 2 millones de personas desplazadas a la fuerza, muchas de ellas internamente. Aunque el número de solicitantes de asilo se ha venido reduciendo desde 2015, Nigeria acoge personas refugiadas provenientes de estados como Liberia, Sierra Leona, Sudán, República Democrática del Congo o el Chad.

GAMBIA

El actual presidente Adama Barrow trata de hacer efectiva la Justicia Transicional, con reformas en las fuerzas de seguridad, el sistema judicial y otras leyes represivas, frente a los abusos autoritarios de su predecesor, Yahya Kammeh, cuyo gobierno ha sido acusado de haber cometido crímenes de lesa humanidad entre 1994 y 2017. Mientras continua el desplazamiento forzado de población local, al país llegan personas refugiadas provenientes de países de la región como Sierra Leona, Liberia o Senegal, aunque también de otros lugares como Somalia, Etiopía, Eritrea, Ruanda e Irak.

PALESTINA

Persisten las restricciones a la libertad de movimiento en el marco del conflicto con Israel tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania y en Jerusalén Oriental. La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos atiende a más de 5 millones de personas, muchas de las cuales se encuentran refugiadas en Jordania, Siria y Líbano. La diáspora palestina en Europa y América del Sur supera los 7 millones. La grave crisis humanitaria se ha deteriorado recientemente, sin que cesen los daños y la destrucción de infraestructura civil como hospitales y escuelas. Miles de personas africanas solicitantes de asilo están amenazadas con la expulsión y tienen serias dificultades para acceder a la protección internacional.


MARRUECOS

Considerado como “país seguro” y socio estratégico para la UE en el marco de su política migratoria, Marruecos es emisor de personas en situación de movilidad forzosa, incluyendo casos de persecución por motivos religiosos, pertenencia al colectivo LGTB y violencia de género, entre otros, mientras muchas de las personas migrantes procedentes en su mayoría de distintos países del África subsahariana, no logran acceder en el país a una adecuada protección internacional ante las variadas amenazas que sufren en sus países de origen.

COLOMBIA

A pesar de la firma del Acuerdo de Paz en 2016 que dio por terminados 52 años de conflicto armado interno, el proceso de Justicia Transicional avanza lentamente. La violencia que desde 1985 hasta 2018 ha provocado el desplazamiento forzado de más de 8,1 millones de colombianos sigue siendo una realidad en el país. Actualmente continúan los hostigamientos y la persecución a defensores de derechos humanos. Además, la violencia socio-política en la vecina Venezuela ha provocado la mayor crisis migratoria de la historia reciente de América Latina, siendo Colombia el primer receptor de personas venezolanas desplazadas, habiendo acogido hasta el momento a más de un millón de ellas. En España, Colombia fue la segunda nacionalidad con el mayor número de solicitudes de protección internacional en 2018. Ocupa también el segundo puesto entre las nacionalidades con mayor número de solicitudes pendientes de resolución, siendo el índice de reconocimiento de dicha protección muy reducido.

IRÁN

Distintos tipos de violaciones de Derechos Humanos persisten en la actualidad en Irán, muchos de los cuales se mantienen en la impunidad. La discriminación y persecución de nacionales con base en su género, religión, etnia, opiniones políticas u orientación sexual ha seguido siendo generalizada en 2018 en Irán. Distintos tipos de violaciones de derechos humanos se mantienen en la impunidad, incluyendo la represión de libertades civiles, torturas, judicializaciones indebidas, penas crueles y ejecuciones públicas. Actualmente el número de personas solicitantes de protección internacional provenientes de Irán es muy reducido en España, aunque la elevada volatilidad de los flujos migratorios puede hacer cambiar esta situación.

CUBA

El gobierno cubano continúa reprimiendo la disidencia crítica con el régimen y rechazando los mecanismos independientes de observación de los derechos humanos. Aunque los ataques a defensores de derechos humanos fueron menos numerosos en 2018 en comparación a 2017, siguen siendo elevados. En julio de 2018, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una propuesta de reforma constitucional y en abril de 2019 se consumó la rotación en la presidencia, siendo Miguel Díaz-Canel el primer dirigente nacido tras la Revolución Cubana en llegar al cargo. Un gran número de personas originarias de Cuba continúa abandonando su país a causa de las restricciones injustificadas de la libertad de expresión. Actualmente más de 26.000 personas cubanas esperan la resolución de sus solicitudes de protección internacional. De entre las anteriores, son pocas las que lo hacen en España, aunque la cifra se ha duplicado en 2018 con respecto al año anterior.

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO

A lo largo de 2018 en la RDC se produjeron numerosos episodios de represión de activistas y violación de derechos humanos. El sistema político ha mostrado sus debilidades y falta de credibilidad, mientras continúa la persecución de disidentes y una alarmante situación humanitaria, incluyendo elevados niveles de desnutrición. Más de 100.000 personas han tenido que refugiarse recientemente en terceros estados, principalmente repartidos entre varios países vecinos. En España la cifra de solicitantes de asilo provenientes de la RDC es muy baja, habiéndose reducido en 2018 con respecto al anterior año 2017.

HONDURAS

Honduras atraviesa actualmente por su peor crisis social desde el Golpe de Estado de 2009. Desde entonces, la corrupción y la impunidad son generalizadas y muchas personas se ven perseguidas, entre otras razones, debido a sus opiniones políticas. Defensores de derechos humanos se encuentran amenazados en el país centroamericano que continúa ocupando los últimos puestos en los índices globales de paz y estabilidad. También es especialmente acusada la violencia causada por las Maras, que hace que muchas personas amenazadas tengan que huir del país. En 2018 Honduras ha ocupado el cuarto lugar en número de solicitantes de protección internacional en España. Ocupa también el cuarto puesto entre las nacionalidades con mayor número de solicitudes pendientes de resolución. Por el momento, el índice de reconocimiento de dicha protección en España para personas nacionales de Honduras es muy reducido.

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AFGANISTÁN

Incremento sin precedentes del número de personas refugiadas y solicitantes de asilo que «llaman a las puertas de Europa» como consecuencia del reciente aumento de las hostilidades en el marco del conflicto armado entre el gobierno y varios grupos insurgentes. Hasta la fecha las negociaciones de paz se han demostrado ineficaces y la fragilidad del equilibrio político compromete la estabilidad de la región.

CAMERÚN

Aunque en retroceso, persisten las acciones violentas de la insurgencia fundamentalista islámica del grupo armado Boko Haram, que continúa cometiendo graves violaciones de derechos humanos en la región de la Cuenca del Lago Chad. Junto a los perseguidos políticos y por motivos lingüísticos y culturales, el país es también emisor de numerosas personas refugiadas en razón de su orientación sexual y diversidad afectiva.

COLOMBIA

A pesar de la firma del Acuerdo de Paz en 2016 que dio por terminados 52 años de conflicto armado interno, el proceso de Justicia Transicional avanza lentamente. La violencia que desde 1985 hasta 2018 ha provocado el desplazamiento forzado de más de 8,1 millones de colombianos sigue siendo una realidad en el país. Actualmente continúan los hostigamientos y la persecución a defensores de derechos humanos. Además, la violencia socio-política en la vecina Venezuela ha provocado la mayor crisis migratoria de la historia reciente de América Latina, siendo Colombia el primer receptor de personas venezolanas desplazadas, habiendo acogido hasta el momento a más de un millón de ellas. En España, Colombia fue la segunda nacionalidad con el mayor número de solicitudes de protección internacional en 2018. Ocupa también el segundo puesto entre las nacionalidades con mayor número de solicitudes pendientes de resolución, siendo el índice de reconocimiento de dicha protección muy reducido.

Costa de Marfil

Aunque las ejecuciones extrajudiciales y la represión civil han disminuido a partir del año 2017, muchos de los homicidios y agresiones cometidas en el contexto de la violencia socio-política de 2010-2011 continúan en la impunidad mientras el país continúa sufriendo los efectos de aquella crisis y siendo emisora de personas migrantes en busca de protección internacional.

CUBA

El gobierno cubano continúa reprimiendo la disidencia crítica con el régimen y rechazando los mecanismos independientes de observación de los derechos humanos. Aunque los ataques a defensores de derechos humanos fueron menos numerosos en 2018 en comparación a 2017, siguen siendo elevados. En julio de 2018, la Asamblea Nacional aprobó por unanimidad una propuesta de reforma constitucional y en abril de 2019 se consumó la rotación en la presidencia, siendo Miguel Díaz-Canel el primer dirigente nacido tras la Revolución Cubana en llegar al cargo. Un gran número de personas originarias de Cuba continúa abandonando su país a causa de las restricciones injustificadas de la libertad de expresión. Actualmente más de 26.000 personas cubanas esperan la resolución de sus solicitudes de protección internacional. De entre las anteriores, son pocas las que lo hacen en España, aunque la cifra se ha duplicado en 2018 con respecto al año anterior.

El Salvador

Elevados índices de criminalidad, acciones delictivas de grupos violentos como las maras, violencia institucional contra personas LGTB y violencia de género, incluyendo asesinatos y ejecuciones extrajudiciales, que permanecen en la impunidad, motivan la huida de muchas personas de El Salvador en busca de protección internacional.

GAMBIA

El actual presidente Adama Barrow trata de hacer efectiva la Justicia Transicional, con reformas en las fuerzas de seguridad, el sistema judicial y otras leyes represivas, frente a los abusos autoritarios de su predecesor, Yahya Kammeh, cuyo gobierno ha sido acusado de haber cometido crímenes de lesa humanidad entre 1994 y 2017. Mientras continua el desplazamiento forzado de población local, al país llegan personas refugiadas provenientes de países de la región como Sierra Leona, Liberia o Senegal, aunque también de otros lugares como Somalia, Etiopía, Eritrea, Ruanda e Irak.

HONDURAS

Honduras atraviesa actualmente por su peor crisis social desde el Golpe de Estado de 2009. Desde entonces, la corrupción y la impunidad son generalizadas y muchas personas se ven perseguidas, entre otras razones, debido a sus opiniones políticas. Defensores de derechos humanos se encuentran amenazados en el país centroamericano que continúa ocupando los últimos puestos en los índices globales de paz y estabilidad. También es especialmente acusada la violencia causada por las Maras, que hace que muchas personas amenazadas tengan que huir del país. En 2018 Honduras ha ocupado el cuarto lugar en número de solicitantes de protección internacional en España. Ocupa también el cuarto puesto entre las nacionalidades con mayor número de solicitudes pendientes de resolución. Por el momento, el índice de reconocimiento de dicha protección en España para personas nacionales de Honduras es muy reducido.

IRÁN

Distintos tipos de violaciones de Derechos Humanos persisten en la actualidad en Irán, muchos de los cuales se mantienen en la impunidad. La discriminación y persecución de nacionales con base en su género, religión, etnia, opiniones políticas u orientación sexual ha seguido siendo generalizada en 2018 en Irán. Distintos tipos de violaciones de derechos humanos se mantienen en la impunidad, incluyendo la represión de libertades civiles, torturas, judicializaciones indebidas, penas crueles y ejecuciones públicas. Actualmente el número de personas solicitantes de protección internacional provenientes de Irán es muy reducido en España, aunque la elevada volatilidad de los flujos migratorios puede hacer cambiar esta situación.

MARRUECOS

Considerado como “país seguro” y socio estratégico para la UE en el marco de su política migratoria, Marruecos es emisor de personas en situación de movilidad forzosa, incluyendo casos de persecución por motivos religiosos, pertenencia al colectivo LGTB y violencia de género, entre otros, mientras muchas de las personas migrantes procedentes en su mayoría de distintos países del África subsahariana, no logran acceder en el país a una adecuada protección internacional ante las variadas amenazas que sufren en sus países de origen.

México

La creciente militarización y el incremento del control de los flujos migratorios se justifican como medio para luchar contra el terrorismo, el tráfico ilegal de personas, de drogas y el crimen organizado en la región. En un contexto de violación sistemática de los derechos humanos, los altos niveles de corrupción, la ineficacia del sistema de justicia y los elevados índices de impunidad, hacen que muchas personas de México se vean obligadas a huir y solicitar protección internacional de asilo.

NIGERIA

El conflicto entre el Ejército de Nigeria y el grupo terrorista Boko Haram, unido a la violencia entre comunidades y a las protestas separatistas en el sur, continúa asolando un país en el que se estima en 7 millones el número de personas que necesitan asistencia humanitaria. Más de 20.000 civiles han perdido la vida, incluyendo mujeres y menores utilizados como “bombas suicidas”. Hay al menos 2 millones de personas desplazadas a la fuerza, muchas de ellas internamente. Aunque el número de solicitantes de asilo se ha venido reduciendo desde 2015, Nigeria acoge personas refugiadas provenientes de estados como Liberia, Sierra Leona, Sudán, República Democrática del Congo o el Chad.

PALESTINA

Persisten las restricciones a la libertad de movimiento en el marco del conflicto con Israel tanto en la Franja de Gaza como en Cisjordania y en Jerusalén Oriental. La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos atiende a más de 5 millones de personas, muchas de las cuales se encuentran refugiadas en Jordania, Siria y Líbano. La diáspora palestina en Europa y América del Sur supera los 7 millones. La grave crisis humanitaria se ha deteriorado recientemente, sin que cesen los daños y la destrucción de infraestructura civil como hospitales y escuelas. Miles de personas africanas solicitantes de asilo están amenazadas con la expulsión y tienen serias dificultades para acceder a la protección internacional.

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO

A lo largo de 2018 en la RDC se produjeron numerosos episodios de represión de activistas y violación de derechos humanos. El sistema político ha mostrado sus debilidades y falta de credibilidad, mientras continúa la persecución de disidentes y una alarmante situación humanitaria, incluyendo elevados niveles de desnutrición. Más de 100.000 personas han tenido que refugiarse recientemente en terceros estados, principalmente repartidos entre varios países vecinos. En España la cifra de solicitantes de asilo provenientes de la RDC es muy baja, habiéndose reducido en 2018 con respecto al anterior año 2017.

RUSIA

La persecución de personas LBGT, de minorías religiosas musulmanas y cristianas y por motivos de nacionalidad marcan un contexto de restricción de libertades civiles y represión de las protestas pacíficas ciudadanas, que motiva la salida de muchas personas del territorio de Rusia en busca de protección internacional en terceros países.

SIRIA

Con 12 millones de personas desplazadas forzosamente dentro y fuera de sus fronteras, más de la mitad de las personas nacionales de Siria se ha visto ya forzada a migrar desde que en 2011 estallase el conflicto que ha supuesto la mayor crisis de personas refugiadas en el mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Los Intereses geopolíticos cruzados y la lucha contra el terrorismo del islamismo extremista suponen serios desafíos para lograr soluciones de paz duraderas y la estabilización de toda la zona.

VENEZUELA

La violencia socio-política en el marco del estado de excepción alimenta la crisis humanitaria y sanitaria. Por ello, el número de solicitantes de asilo de nacionalidad venezolana se ha disparado alarmantemente. Las protestas ciudadanas son reprimidas por la fuerza civil y militar y los hostigamientos a defensores y defensoras de derechos humanos se suceden en un contexto de impunidad persistente.

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